En la situación B, en la que hoy me he visto envuelta y no bajo un paraguas, he dado gracias initerrumpidamente a esas horribles cornisas, terrazas, toldos y salientes de las más angostas formas. Y he recordado a mi titi, cuando de nana esperábamos agarradas por el frio y la lluvia debajo de uno de ellos, preparadas para salir corriendo y saltar por encima de los charcos de puntillas (ella con tacones, yo con zapatillas de tela) a la luz verde del semáforo, del cruce de enfrente de mi casa.
"corre cielo, no te coja el frio!"
Dentro de 10 años no pararemos de correr...o no dejaremos de hacer de cualquier excusa una noche de fiesta.


